Quizá los moluscos no sean neuróticos, pero de ahí para arriba no hay más que mirar bien; por mi parte he visto gallinas neuróticas, gusanos neuróticos, perros incalculablemente neuróticos; hay árboles y flores que la psiquiatría del futuro tratará psicosomáticamente porque ya hoy sus formas y colores nos resultan francamente morbosos.
Yo no me he fracturado nunca (por ahora), sin embargo sé lo fastidioso que puede resultar que cada persona que te vea pregunte qué pasó, así que estas vendas auto-explicativas resuelven ese meollo jajaja
{a quien pueda interesar, #4}